El pleno de València rechaza declarar la ciudad zona tensionada y la tasa turística
El gobierno municipal tumba las mociones de Compromís y PSPV sobre alquileres y apartamentos turísticos, y saca adelante la moratoria en patios de manzana.

El Ayuntamiento de València celebró este jueves un doble pleno extraordinario centrado en vivienda que terminó como venía siendo habitual: con el rechazo del equipo de gobierno a declarar la ciudad zona de mercado residencial tensionado y a implantar la tasa turística, dos de las principales reclamaciones de la oposición y de las entidades vecinales que intervinieron en la sesión. Sí salió adelante, en cambio, la moratoria de licencias en los patios interiores de manzana.
Seis mil firmas y un rifirrafe en el salón de plenos
La portavoz de Compromís, Papi Robles, defendió el primer punto recordando que se trataba de un repaso monográfico a la situación de la vivienda en la ciudad y reprochó al gobierno municipal que los alquileres hayan pasado de los 500 euros de los que se hablaba en campaña a cifras que hoy rondan los 1.600. Robles entregó a la alcaldesa más de 6.000 firmas a favor de la declaración de zona tensionada, en un gesto que generó un cruce de reproches con María José Catalá por las formas, según relató Las Provincias en su seguimiento del pleno. La portavoz de Compromís se disculpó después.
El concejal Juan Giner justificó el voto en contra apelando al consenso de los economistas sobre los topes al alquiler y resumió su posición en una frase: más vivienda. El socialista Borja Sanjuan replicó que en ninguna ciudad donde se ha aplicado la medida ha caído la oferta de alquiler y afeó al gobierno local que se escude en el largo plazo mientras deja fuera del mercado a toda una generación. La moción decayó.
Apartamentos turísticos: otra vez sin tasa
El segundo gran bloque volvió sobre los apartamentos turísticos. Javier Mateo (PSPV) reclamó devolver esas viviendas al mercado residencial y puso como referencia el anuncio de Barcelona de acabar con los pisos turísticos en 2028. Pere Fuset insistió en la tasa turística y recordó que fue la Generalitat quien la suprimió, mientras Giner defendió que la normativa aprobada por el actual gobierno ya está disuadiendo a grupos inversores. Mateo admitió un error propio: "No vimos la magnitud del problema con los apartamentos en 2018". Finalmente se aprobó una alternativa del equipo de gobierno y la tasa quedó rechazada.
En el debate sobre el derecho a la vivienda intervino también un representante de la acampada, que cargó tanto contra el Gobierno central como contra el Ayuntamiento y pidió medidas que eviten que la gente tenga que irse de la ciudad.
Patios de manzana, Benimaclet y desahucios
El punto que sí prosperó fue la moratoria de dos años en los patios de manzana, aprobada con la abstención de la oposición. La Plataforma per Russafa pidió ir más lejos y convertir esos espacios en zonas verdes y refugios climáticos, al considerar que el negocio turístico se está comiendo los patios del barrio. Elisa Valía (PSPV) calificó la medida de insuficiente y ofreció los votos socialistas para caducar licencias y prohibir los apartamentos en fincas residenciales.
El pleno también dejó roces en torno al desarrollo urbanístico de Benimaclet, con Giner defendiendo la incorporación de huertos y la peatonalización de la avenida Valladolid a petición vecinal. El último punto, sobre desahucios, se cerró con el recordatorio de Marta Torrado (PP) de que el consistorio elabora informes de vulnerabilidad pero no puede frenar decisiones judiciales, frente a la crítica de Luisa Notario (Compromís) por el cierre de la oficina municipal por el derecho a la vivienda.
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Elaborado a partir de información publicada por Las Provincias · València · Fuente primaria: documento original