La moratoria de patios de manzana no frenará el hotel de la calle Cádiz en Russafa
El Ayuntamiento suspende las licencias para edificar en patios interiores, pero la medida no es retroactiva y el hotel de 140 plazas tramitado desde 2022 sigue adelante.

El Ayuntamiento de València ha aprobado la suspensión de licencias para edificar en los patios de manzana de la ciudad, una medida que llega después de meses de presión vecinal. Pero la moratoria no tendrá efectos retroactivos, de modo que no servirá para parar el proyecto que más ruido ha generado en las últimas semanas: un hotel de 140 plazas en la calle Cádiz, en Russafa, con un solárium previsto en el centro del patio interior.
Una norma que mira hacia adelante
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, explicó durante el pleno que la nueva suspensión funciona igual que la que en su día bloqueó la concesión de licencias para apartamentos turísticos: solo afecta a los expedientes que se inicien a partir de ahora. Los trámites del complejo hotelero de la calle Cádiz arrancaron en 2022, cuando gobernaba el llamado pacto del Rialto, por lo que quedan fuera del alcance de la medida.
Giner contrapuso este caso al de la calle Puerto Rico, también en Russafa, donde los vecinos pidieron frenar un edificio destinado íntegramente a pisos turísticos. Allí sí pudo actuar el Consistorio, amparándose en la normativa que limita ese tipo de actividad. La diferencia, según el concejal, está en el momento en que se presentó cada solicitud.
La congelación durante dos años de las licencias en patios de manzana busca proteger los espacios interiores de las manzanas del Ensanche, históricamente concebidos como zonas libres de edificación y convertidos con el tiempo en aparcamientos, almacenes o ampliaciones de locales. El Ayuntamiento quiere revisar el régimen urbanístico de estos espacios antes de seguir autorizando obras en ellos.
La protesta vecinal de Russafa
La Plataforma per Russafa había reclamado esta misma semana al Ayuntamiento que bloqueara el hotel de la calle Cádiz. Su argumento no se limita al urbanismo: los vecinos sostienen que las instalaciones proyectadas podrían afectar a una escuela infantil de la zona.
"Existe normativa clara sobre terrazas hoteleras o ventanas superiores que ofrezcan vistas directas hacia el patio de juego de menores, puesto que infringen las leyes de protección de la intimidad infantil", señalaron desde la plataforma vecinal.
El proyecto contempla un solárium exterior situado en el centro del patio de manzana, justo el tipo de intervención que la nueva moratoria pretende impedir a partir de ahora. De ahí la frustración del movimiento vecinal, que ve cómo la herramienta que reclamaba llega cuando el expediente que motivó la protesta ya está encarrilado.
Russafa, en el centro de la presión turística
El barrio se ha convertido en uno de los puntos calientes de la discusión sobre el alojamiento turístico en la ciudad. La combinación de edificios residenciales reconvertidos, nuevos hoteles y pisos de alquiler de temporada ha empujado a las asociaciones de vecinos a organizarse y a presentar alegaciones a casi cada proyecto que se anuncia.
El Ayuntamiento, por su parte, ha ido desplegando distintas medidas en los últimos meses, desde la limitación de licencias de apartamentos turísticos hasta la petición a la Generalitat de que los vecinos puedan vetar cualquier alojamiento turístico en su edificio. El denominador común de las críticas vecinales es el mismo: las normas llegan cuando buena parte del daño, a su juicio, ya está hecho.
En el caso de la calle Cádiz, salvo que aparezca algún obstáculo en la tramitación de la licencia o que prosperen las alegaciones sobre la escuela infantil, el Consistorio admite que no dispone de instrumentos para detener el proyecto. La información fue adelantada por Las Provincias.
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Elaborado a partir de información publicada por Las Provincias · València · Fuente primaria: documento original