La procesión del 9 d'Octubre acaba sin incidentes pese al pulso con la acampada
La Delegación del Gobierno elevó a 1.700 los agentes en València. Hubo gritos contra dirigentes del PSPV y Compromís, pero ningún altercado reseñable.

La procesión cívica del 9 d'Octubre transcurrió este viernes sin incidentes destacables en València, pese a la tensión previa generada por la convocatoria de grupos de extrema derecha y por la coincidencia del recorrido con la acampada por el derecho a la vivienda instalada en la plaza del Ayuntamiento. Así lo informa elDiario.es Comunitat Valenciana, que siguió la jornada sobre el terreno.
Un cordón policial entre la fiesta y la protesta
La plaza amaneció con un dispositivo reforzado y con el recorrido vallado antes de la bajada de la Senyera, prevista a las 11 de la mañana. La Policía Nacional estableció un cordón de seguridad para separar a quienes acudían a seguir la procesión del núcleo de la acampada, una tarea complicada por lo limitado del espacio disponible en el corazón de Ciutat Vella.
La preocupación venía del día anterior. El jueves, un colectivo ultra convocó una concentración y una marcha hacia la plaza del Ayuntamiento que reunió a poco más de una veintena de personas y que se encontró con una contraconcentración de rechazo organizada desde la propia acampada. No es un episodio aislado: desde hace años, grupos de ultraderecha tratan de reventar los actos del día de la Comunitat Valenciana, bien con proclamas por la mañana, bien con incidentes durante la manifestación de la tarde.
Gritos contra dirigentes de izquierda
Finalmente, la marcha cívica terminó sin altercados reseñables. Sí se produjeron increpaciones puntuales: pequeños grupos gritaron insultos contra Pedro Sánchez y consignas como "fuera, sinvergüenzas" al paso de los dirigentes del PSPV y Compromís que desfilaban en la procesión. La marcha cívica se ha convertido en los últimos años en un escaparate recurrente para este tipo de protestas contra los representantes de la izquierda.
500 agentes más de lo previsto
La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana decidió ampliar el dispositivo inicial. Según explicó a los periodistas la delegada, Pilar Bernabé, se pasó de los 1.200 agentes previstos en un primer momento a 1.700, quinientos más, con el objetivo de "garantizar la cordialidad y que el 9 d'Octubre sea la fiesta de todos los valencianos y las valencianas".
El refuerzo buscaba hacer compatibles tres cosas en el mismo espacio y el mismo día: los actos institucionales y festivos, la acampada por la vivienda y la manifestación convocada por la tarde por la Comissió 9 d'Octubre.
La mascletà suspendida y el reparto de competencias
Bernabé subrayó que la administración competente para organizar los actos es el Ayuntamiento de València, que optó por mantener la programación pese a la coincidencia con la protesta. La delegada tuvo palabras de reconocimiento hacia los acampados, de los que dijo que "han dado ejemplo también de intentar conciliar todas las actividades".
El consistorio sí suspendió la mascletà prevista para el día de la Comunitat Valenciana, al estar ocupado por la acampada el espacio donde se dispara habitualmente. La decisión generó malestar entre parte del público que se acercó a la plaza.
Por qué importa
La acampada por el derecho a la vivienda lleva semanas convertida en un punto de fricción política en el centro de la ciudad, en un contexto en el que el acceso a un piso se ha situado entre las principales preocupaciones de los vecinos. La discusión de fondo no es nueva: en la provincia conviven la presión del alquiler, la expansión del alojamiento turístico y los datos sobre la concentración de la propiedad en pocas manos, además de conflictos vecinales abiertos como el de los pisos turísticos en Benicalap.
Que la jornada acabara sin incidentes graves alivia a los responsables policiales, que afrontaban el día con un ambiente que ellos mismos describían como caldeado.
- 9 d'Octubre
- vivienda
- València
- Policía Nacional
- Delegación del Gobierno
- protestas
Elaborado a partir de información publicada por elDiario.es Comunitat Valenciana · Fuente primaria: documento original