Insultos a Compromís y lemas ultras empañan la procesión cívica del 9 d'Octubre
La comitiva de los partidos de izquierdas recibió insultos en la plaza de la Reina, donde también se corearon lemas de grupos de extrema derecha.

La procesión cívica del 9 d'Octubre volvió a celebrarse en València marcada por los insultos a las comitivas de los partidos de izquierdas, en especial a Compromís, y por la presencia de pequeños grupos de extrema derecha que corearon consignas al paso del cortejo oficial. El amplio despliegue policial, sin embargo, impidió que los episodios fueran a más.
Así lo relata elDiario.es Comunitat Valenciana, que sitúa los momentos más tensos en la plaza de la Reina, donde una decena de jóvenes, algunos de ellos encapuchados, lanzaron insultos a la comitiva institucional. Entre los lemas gritados figuró “¿Dónde está Maricarmen?”, en alusión a Maricarmen Abascal, la mujer de edad avanzada fallecida el 7 de octubre después de haber sido desahuciada de su vivienda.
Grupos ultras en el recorrido
A la marcha se sumaron además varios grupúsculos de extrema derecha que exhibieron consignas como “Remigración”, un término asociado a las tesis de expulsión de población migrante. Su presencia convirtió un acto de carácter institucional y festivo —el que conmemora la entrada de Jaume I en la ciudad y recorre el centro con la Senyera— en un escenario de tensión política, como viene ocurriendo en ediciones anteriores.
El dispositivo de seguridad, con alrededor de medio millar de agentes, mantuvo controlados de cerca a esos grupos y evitó incidentes de mayor gravedad. La manifestación convocada por la tarde por la Comissió 9 d'Octubre, también vigilada por un fuerte despliegue, transcurrió sin altercados.
El foco previo estaba en la acampada
Los días anteriores, el debate público había girado casi por completo en torno a la acampada por la vivienda instalada en la plaza del Ayuntamiento y a su coincidencia con el recorrido de la procesión. La alcaldesa de València, María José Catalá, defendió que “en una democracia, los derechos de unos no pueden pisotear o alterar los derechos de los otros”, en referencia al choque entre la protesta y la celebración institucional.
Finalmente, la acampada quedó perimetrada por la policía y no interfirió en el paso del cortejo. La jornada se cerró, como ya adelantamos al informar de que la procesión acabó sin incidentes pese al pulso con la acampada, sin enfrentamientos físicos reseñables. El contraste que señala el medio de origen es evidente: la preocupación institucional se había centrado en la protesta por la vivienda, mientras que los episodios de hostilidad llegaron por otro lado.
Un acto que se repite y una tensión que también
La procesión cívica es uno de los actos más simbólicos del calendario valenciano. Las comitivas de los grupos políticos municipales desfilan junto a entidades culturales y sociales desde el Ayuntamiento hasta el Parterre, en un recorrido por el corazón de Ciutat Vella que concentra cada año a miles de personas. Precisamente por su carácter abierto, la procesión se ha convertido también en un termómetro de la crispación política de la ciudad.
Los abucheos a representantes de la izquierda no son una novedad en esta cita, pero la presencia organizada de colectivos ultraderechistas y el uso de la muerte de una mujer desahuciada como consigna marcan un salto en el tono. Las formaciones afectadas han venido reclamando en años anteriores medidas para garantizar que el acto mantenga su carácter institucional.
Con la jornada ya cerrada sin incidentes graves, el balance deja dos lecturas: la eficacia del dispositivo policial desplegado por la ciudad y la constatación de que la fiesta cívica de los valencianos sigue sin conseguir desactivar la tensión que la rodea.
- 9 d'Octubre
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Elaborado a partir de información publicada por elDiario.es Comunitat Valenciana · Fuente primaria: documento original