La EMT ultima el reglamento para prohibir los patinetes eléctricos en sus autobuses
El Ayuntamiento de València prevé llevar a comisión a finales de año el borrador que veta los VMP en los buses, pese al giro de Renfe en Cercanías.

El Ayuntamiento de València mantiene su plan de prohibir los patinetes eléctricos en los autobuses de la EMT, donde hoy todavía pueden subir plegados. El borrador de modificación del reglamento de prestación del servicio estará listo para pasar a comisión informativa a finales de año, según ha confirmado el Consistorio a Las Provincias.
Un trámite largo
El cambio no será inmediato. Al tratarse de una modificación reglamentaria, debe seguir el mismo recorrido administrativo que una ordenanza: aprobación inicial en comisión informativa, exposición pública, visto bueno definitivo de la comisión y, por último, ratificación en el pleno. Con ese calendario, el veto efectivo no llegaría antes de principios de 2027.
El argumento municipal es doble: el riesgo de incendio asociado a las baterías de litio y las molestias que generan estos vehículos a bordo, en un espacio que ya se disputan sillas de ruedas, carritos de bebé, carros de la compra y bicicletas plegables.
De dónde viene la idea
El asunto no es nuevo. El Consistorio anunció su intención de vetar los vehículos de movilidad personal (VMP) el 16 de octubre de 2024, en pleno goteo de episodios de incendios en transporte público en España y coincidiendo con las restricciones que entonces aprobaron Renfe y Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana.
Curiosamente, la propia empresa municipal reconocía entonces que la presencia de patinetes en su red era escasa: en las encuestas de satisfacción, solo 16 de 7.760 usuarios consultados —un 0,2%— declararon viajar con uno. Aun así, el concejal de Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, defendió la medida: «La seguridad de nuestros usuarios es lo primero», dijo, y aseguró que existía «un consenso generalizado por limitar o vetar su acceso al transporte público».
Qué dice el reglamento vigente
La norma en vigor desde noviembre de 2019 menciona cinco veces los VMP, siempre por motivos de capacidad y seguridad. El artículo 10.3 deja en manos del conductor autorizar o no el acceso de un pasajero con un patinete plegado, en función de la ocupación del vehículo y la seguridad del resto del pasaje.
El artículo 18 fija además un orden de preferencia cuando falta espacio a bordo: primero las personas en silla de ruedas, por delante de los carritos de bebé; estos, por delante de maletas y carros de la compra; y en último lugar, bicicletas plegadas y patinetes. La última palabra, insiste el texto, la tiene el conductor.
Renfe va en sentido contrario
La decisión municipal llega semanas después de que Renfe volviera a admitir patinetes eléctricos en sus trenes, tres años después de prohibirlos. Lo hace con condiciones estrictas: el vehículo debe estar homologado, inscrito en el registro de la DGT, llevar placa o etiqueta identificativa y contar con seguro obligatorio de responsabilidad civil, conforme a la Ley 5/2025. Durante el trayecto debe ir plegado y apagado, sin recargar la batería y sin obstaculizar pasillos ni salidas.
La operadora defiende que el uso combinado de tren y patinete es «una solución eficaz» para los trayectos de primera y última milla en áreas metropolitanas, y recuerda que en Alemania, Italia o Francia se permite con condiciones similares.
Aun así, en el transporte público valenciano Renfe se ha quedado sola. Ni FGV ni Metrobús han modificado su veto, y tampoco lo han hecho los operadores privados de alta velocidad. Si la tramitación sigue su curso, la EMT se sumará a esa lista y los usuarios que combinan patinete y autobús en la ciudad tendrán que buscar alternativas.
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Elaborado a partir de información publicada por Las Provincias · Comunitat · Fuente primaria: documento original