La acampada por la vivienda se asienta frente al Ayuntamiento de València
Un centenar de tiendas y más de 200 personas mantienen en la plaza del Ayuntamiento una protesta asamblearia que han votado prolongar de forma indefinida.

La protesta por el derecho a la vivienda ha echado raíces en el centro de València. La acampada que surgió de forma espontánea el sábado por la tarde, al término de la manifestación convocada en la ciudad, ha pasado su primera noche a los pies del Ayuntamiento y sus participantes han decidido en asamblea prolongarla de manera indefinida.
Según ha informado elDiario.es Comunitat Valenciana con datos de la agencia EFE, el domingo por la mañana había ya un centenar de tiendas y más de 200 personas en la plaza, que durante las primeras horas del día convivió sin incidentes con una carrera popular de las Fallas que discurría por los alrededores.
De una tienda a un campamento organizado
Uno de los portavoces de la protesta, identificado como Hugo, ha explicado que todo empezó con una sola tienda destinada a recoger recursos para atender a quienes se quedaban en la plaza. A su alrededor fueron apareciendo las demás en cuestión de horas. “Está cogiendo fuerza muy rápido”, ha resumido.
El campamento funciona de forma asamblearia y se ha estructurado en comisiones de trabajo: convivencia, cocina, seguridad, accesibilidad, recursos y cultura. La idea es que las personas responsables de cada una lleven chalecos naranjas y amarillos para que cualquiera que llegue nuevo a la plaza pueda identificarlas y pedir ayuda. También se plantea habilitar un punto violeta.
Entre las tiendas se han ido montando espacios para elaborar pancartas, un punto de avituallamiento de alimentos y hasta un buzón de sugerencias con asuntos que llevar a la asamblea. Los carteles cargan contra los “buitres” de la vivienda. Los acampados han pedido que se lleven generadores, toldos, sillas, mesas y herramientas de ferretería, porque les han advertido de que no pueden anclar nada ni a los árboles ni a las farolas.
“No nos van a echar de la plaza”
A las 10 de la mañana del domingo celebraron una asamblea en la que reafirmaron su intención de mantenerse en el lugar. El mensaje que salió de ella fue claro: van a seguir aguantando y no les van a echar de la plaza. En esa misma reunión se detallaron las comisiones ya en marcha y las que están por constituir.
El portavoz ha subrayado el carácter pacífico de la protesta, planteada como una forma de “ejercer presión” para que el derecho a la vivienda deje de ser una declaración sobre el papel. La acampada cuenta con el apoyo del Sindicato de Inquilinas, aunque no está organizada por él: nació de la decisión de un grupo de manifestantes al terminar la marcha del sábado.
Perfil joven y mirada al 15M
La mayoría de quienes permanecen en la plaza son personas jóvenes, de entre 20 y 30 años, el tramo de edad que más directamente sufre el encarecimiento del alquiler y la dificultad de emanciparse. La jornada del domingo se dedicó sobre todo a consolidar el campamento: organizarlo en calles con nombre, repartir tareas y ordenar los espacios comunes.
Como referencia explícita, los acampados citan la Puerta del Sol de Madrid, el campamento que en su día marcó el modelo de protesta asamblearia en una plaza céntrica. La de València se instala ahora en pleno corazón de Ciutat Vella, en el espacio simbólico por excelencia de la ciudad y en plena cuenta atrás para las Fallas, lo que añade un factor de incertidumbre sobre cuánto tiempo podrá mantenerse el campamento en ese punto exacto.
De momento, ni el Ayuntamiento ni la Delegación del Gobierno han anunciado medidas respecto a la permanencia de las tiendas en la plaza.
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Elaborado a partir de información publicada por elDiario.es Comunitat Valenciana · Fuente primaria: documento original