Chiva limpia imbornales abandonados años y renueva colectores contra las inundaciones
El Ayuntamiento actúa en la plaza y en Doctor Lanuza y prepara un proyecto de 19 millones para renovar la red principal de colectores.

El Ayuntamiento de Chiva ha puesto en marcha una campaña de limpieza de imbornales que llevaban años sin recibir mantenimiento y ha empezado a sustituir tramos de colectores en varios puntos del casco urbano. El objetivo es sencillo de explicar y difícil de resolver: que entre menos agua en las viviendas cada vez que descarga una tormenta, una de las quejas más repetidas por los vecinos.
Dónde se está actuando
Las brigadas municipales están retirando residuos y sedimentos acumulados en la red de alcantarillado, un tapón silencioso que provoca atascos y que impide que las rejillas traguen el agua de lluvia a la velocidad que deberían. A esa limpieza se suman trabajos de rehabilitación y sustitución de conducciones ya ejecutados en la plaza y en la calle Doctor Lanuza, con más actuaciones previstas en el entorno para mejorar el desagüe.
La iniciativa parte de la Concejalía de Aguas y Servicios Municipales, que dirige Javier Tarín tras asumir nuevas competencias. Según el Consistorio, el problema no nace con la dana de octubre de 2024, sino que arrastra deficiencias históricas en la conservación de unas infraestructuras que durante años no se revisaron con regularidad.
Qué dicen desde el Ayuntamiento
El alcalde, Ernesto Navarro, ha reconocido la inquietud que generan las lluvias en el municipio: "Sabemos la preocupación que genera la lluvia cuando el agua acaba entrando en las viviendas", ha señalado, antes de defender que hay que intervenir tanto en el mantenimiento de la red como en la mejora de las conducciones que dan problemas.
Tarín, por su parte, ha explicado que los operarios están trabajando en imbornales que llevaban mucho tiempo sin limpiarse y renovando determinados puntos de los colectores, los más castigados por el paso del tiempo.
Sin promesas de milagro
El propio Ayuntamiento admite que estas intervenciones no eliminan el riesgo de inundación cuando se producen lluvias intensas. Lo que persiguen es reducir las incidencias que tienen una causa concreta y evitable: las obstrucciones por acumulación de suciedad y el deterioro de las conducciones. Es decir, que el agua que cae encuentre salida en lugar de rebosar hacia los bajos y los garajes.
Esa cautela es importante en un municipio que todavía tiene muy presente lo ocurrido en octubre de 2024. La limpieza de imbornales es una medida de mantenimiento ordinario, barata y rápida, pero de alcance limitado frente a episodios extraordinarios.
Un proyecto de 19 millones en el horizonte
En paralelo a estos trabajos, el Consistorio ya tiene en redacción el proyecto para renovar la red principal de colectores del municipio, con una inversión prevista de 19 millones de euros. Es la actuación de fondo, la que podría cambiar de verdad el comportamiento del casco urbano ante las lluvias, pero todavía queda camino: una vez redactado, el proyecto deberá tramitarse y adjudicarse antes de que empiecen las obras.
Hasta entonces, el municipio depende del mantenimiento de lo que ya existe. La experiencia de otros puntos de la provincia apunta en la misma dirección: tras la dana Adam, los vecinos del norte de Sagunto reclamaron diques sumergidos y en Paiporta el miedo a la rambla del Poyo volvió con las primeras tormentas. La infraestructura hidráulica se ha convertido en el asunto municipal que más atención concentra en la comarca.
Información elaborada a partir de la publicada por ComarcalCV y de la información facilitada por el Ayuntamiento de Chiva.
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Elaborado a partir de información publicada por ComarcalCV · Fuente primaria: documento original