Algemesí proyecta un tanque de tormentas y un parque inundable de 44 millones
El municipio prepara una gran obra de drenaje con un depósito de 16.000 m³ y una salida alternativa hacia el Magro. Las obras podrían licitarse en 2027.

Algemesí quiere dejar de depender de una sola vía de escape para el agua de lluvia. El Ayuntamiento avanza en la redacción de un proyecto de drenaje urbano valorado en unos 44 millones de euros que combina un tanque de tormentas, un parque inundable y la renovación de las conducciones principales de la red. Si los plazos se cumplen, las obras podrían salir a licitación durante 2027.
El consistorio visitó el pasado 5 de octubre el último sondeo geotécnico realizado en los terrenos donde se plantea la actuación, uno de los trámites previos necesarios para cerrar el diseño definitivo, según ha informado ComarcalCV.
Por qué Algemesí necesita otra salida para el agua
El municipio tiene dos condicionantes que explican el proyecto. El primero es la orografía: el término es prácticamente llano, de modo que el agua no se evacúa por gravedad con facilidad. El segundo es el tipo de red: el alcantarillado es unitario, es decir, una misma conducción transporta aguas residuales y pluviales. Cuando cae una tromba y el sistema recibe más caudal del que puede asumir, los excedentes se alivian hacia el Júcar, la única salida disponible hoy.
La propuesta añade una segunda vía de evacuación hacia el río Magro. Con las dos opciones operativas, los servicios municipales podrán decidir en cada episodio hacia qué cauce derivar el sobrante en función de la intensidad de la lluvia y del nivel que lleven ambos ríos en ese momento. Es, en la práctica, pasar de un sistema rígido a uno con margen de maniobra.
Un depósito de 16.000 metros cúbicos y un parque que se inunda
La pieza central de la actuación es un tanque anticontaminación de unos 16.000 metros cúbicos. Su función no es solo almacenar: está pensado para retener las primeras aguas de lluvia, que arrastran la suciedad acumulada en calles y colectores y son, con diferencia, las más contaminantes. Al quedarse retenidas, se evita que ese primer lavado vaya directamente al río.
Cuando el depósito se llene, el excedente podrá seguir dos caminos. Uno es el actual, hacia el Júcar por los colectores existentes. El otro pasa por nuevas conducciones de gran capacidad que llevarán el agua hasta un parque inundable con capacidad para unos 180.000 metros cúbicos, un espacio que funcionará como área verde en condiciones normales y como balsa de laminación cuando haga falta. Desde ahí, el agua se verterá al Magro. Para hacerlo posible se levantará una estación de bombeo con ocho bombas en paralelo.
El proyecto contempla además renovar la red arterial de drenaje, sustituyendo las conducciones por otras de mayor sección en los tramos que concentran más caudal durante los episodios de lluvia intensa.
"Un salto cualitativo", según el alcalde
El alcalde, José Javier Sanchis, ha definido la actuación como un "proyecto estratégico para la ciudad" que elevará "de manera muy importante" la capacidad de respuesta del municipio ante las lluvias torrenciales. En su opinión, las características del terreno y el diseño del alcantarillado obligan a ampliar tanto las opciones de evacuación como la capacidad de drenaje, lo que supondrá un "salto cualitativo" en la protección de Algemesí.
La iniciativa llega en un contexto en el que los municipios de la Ribera han revisado sus infraestructuras hidráulicas tras los últimos episodios de lluvias extremas en la comarca. No hace mucho, una tormenta estacionaria dejó 185 litros en Alzira e inundó calles y garajes, y el temporal de principios de octubre se saldó con decenas de incidentes en la provincia de València. Obras como la de Algemesí, de plazos largos y presupuesto elevado, buscan precisamente reducir el impacto de esos episodios en el casco urbano.
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Elaborado a partir de información publicada por ComarcalCV · Fuente primaria: documento original