Una tormenta estacionaria deja 185 litros en Alzira e inunda calles y garajes
La tromba descargó más de una hora sobre Alzira, anegó bajos y garajes y obligó a retener a los alumnos del IES José María Parra.

Una tormenta de movimiento lento y muy localizada descargó el jueves por la tarde sobre Alzira y dejó registros de hasta 185 litros por metro cuadrado en el paraje de la Murta, según los datos de la red de la Avamet recogidos por Las Provincias. El agua cayó de forma torrencial durante más de una hora y anegó calles, bajos, garajes y comercios de la capital de la Ribera Alta.
El episodio pilló a contrapié a una ciudad que llevaba días pendiente del temporal. Por la mañana apenas habían caído unas gotas y las clases se habían suspendido; por la tarde, cuando la actividad se había reanudado, el núcleo tormentoso se quedó estancado justo encima del casco urbano.
Tensión en el IES José María Parra
Los momentos más delicados se vivieron en los centros educativos. En el IES José María Parra, que había recuperado las clases vespertinas, la acumulación de unos 70 litros en una hora llevó al Ayuntamiento a recomendar que alumnos y profesores permanecieran dentro del edificio hasta que amainara. La llegada de familias en coche para recoger a sus hijos y los avisos para hacer lo propio en la Sociedad Musical generaron nerviosismo en los accesos.
Padres y estudiantes criticaron la gestión y cuestionaron que se hubiera mantenido la actividad lectiva por la tarde cuando la previsión apuntaba a chubascos fuertes. Entre tanto, muchos vecinos repitieron una estampa habitual en la ciudad: subir los coches a las aceras, a los jardines y a las zonas más elevadas para salvarlos del agua.
Colectores desbordados y caminos cortados
El Ayuntamiento explicó, una vez pasado lo peor, que el núcleo de precipitación fue «inesperado, muy local y especialmente intenso», y que permaneció parado sobre la ciudad con momentos de intensidad torrencial. Esa concentración provocó «el colapso puntual de los colectores», algo que se notó sobre todo en las calles más bajas del casco urbano, donde el agua llegó a entrar en plantas bajas.
La zona más castigada fue el entorno del parque de la Alquenencia. Hacia las ocho y media de la tarde, con la lluvia ya más débil, el nivel del agua empezó a bajar con rapidez y la situación se fue normalizando, aunque la precipitación continuó y los vecinos siguieron pendientes del cielo buena parte de la noche.
El consistorio informó también de afecciones en el pabellón Pérez Puig, en el que en ese momento no había usuarios, y señaló que el canal interceptor de les Basses estaba absorbiendo el agua. La acumulación de caudal en el barranco de la Murta obligó a cerrar los caminos rurales que lo cruzan, entre ellos el camí de Sant Bernabé y la carretera d'Albalat (CV-505). Además, el Ayuntamiento decidió clausurar todas las instalaciones deportivas hasta el lunes para revisarlas y realizar tareas de mantenimiento.
También en Corbera y la Valldigna
Los chubascos se dejaron notar en los municipios del entorno. En Corbera, la fuerza del agua provocó el derrumbe de un muro. Desde Aemet en la Comunitat Valenciana se explicó que la tormenta, de intensidad muy fuerte o torrencial y desplazamiento lento, quedó focalizada entre Alzira, la Murta y Corbera, con origen en el entorno de la Barraca d'Aigües Vives, y que hubo otros focos activos en el litoral de la Valldigna y la Safor.
El episodio llega en un otoño en el que la provincia encadena avisos y daños por temporal, desde el retroceso de arena en las playas de Sagunto hasta el rescate de un velero encallado en El Perelló. En Alzira, con una larga memoria de inundaciones, cada aviso vuelve a poner a prueba la red de drenaje.
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Elaborado a partir de información publicada por Las Provincias · Comunitat · Fuente primaria: documento original